Hablar de radioafición es hablar de mucho más que equipos, antenas y comunicaciones a distancia. Desde sus orígenes ha sido una actividad marcada por la experimentación, el aprendizaje permanente y, sobre todo, por el espíritu de servicio.
Quienes practicamos la radioafición sabemos que detrás de cada comunicado existe también una oportunidad para aprender. Experimentamos con antenas, propagación, electrónica y nuevas formas de comunicación, compartiendo conocimientos y experiencias con otros radioaficionados, siempre dentro de una actividad personal y sin fines de lucro.
Pero quizás uno de los aspectos más importantes de nuestra historia ha sido la capacidad de estar presentes cuando las comunicaciones habituales dejan de funcionar. Desde hace más de un siglo existen registros de radioaficionados colaborando cuando se requiere unir a pueblos aislados o quién lo solicite.
El 14 de agosto tiene además un significado especial para nuestra actividad, pues se recuerda a San Maximiliano María Kolbe, patrono de los radioaficionados. Este sacerdote franciscano polaco, nacido en 1894, tuvo un profundo interés por la ciencia, la física y las comunicaciones, llegando también a practicar la radioafición con el indicativo SP6RN. Murió el 14 de agosto de 1941 después de ofrecer voluntariamente su vida para salvar la de otro prisionero. Años más tarde fue canonizado y reconocido como patrono de los radioaficionados.
Por eso, esta fecha representa bastante bien el espíritu que ha acompañado históricamente a nuestra actividad: comunicación, conocimiento, amistad, experimentación y servicio.
Desde el Radio Club de Concepción, saludamos afectuosamente a todos quienes mantienen viva esta apasionante actividad y a quienes, detrás de una estación de radio, continúan haciendo de la radioafición una forma de aprender, comunicar y servir.

¡Feliz Día Nacional del Radioaficionado!
Radio Club de Concepción – CE5JA

